Aunque sí que suceden eventos en la segunda mitad de la película, no logra establecer un nivel de drama cautivador, lo que provoca que la trama se mantenga en una zona de calma, sin generar emoción suficiente para acelerar el pulso del espectador.
Inmaculadamente realizada en un bello blanco y negro y totalmente absorbente durante su largo metraje, sin embargo, es una película difícil que cuesta asimilar por completo.
Una obra de estudio asombrosa. Una fantasía exquisita, perfectamente interpretada, que resalta de forma conmovedora la importancia de la magia y la imaginación en la vida.
'The Artist' muestra un amor ilimitado por el aspecto y el espíritu de los años 20, así como por el estilo del cine de esa época. Es un disfrute presentado en abundantes dosis.
Woody está en plena forma y París resplandece en esta divertida fantasía con viajes en el tiempo. La película tiene el ritmo ágil y la concisión de los mejores trabajos de Allen.
No todos los personajes están bien desarrollados, pero su sorprendente estilo mejora a medida que transcurre la película, ofreciendo como resultado un producto que agradará a los fans de Allen.
Una idiosincrática comedia de época que hará las delicias de sus seguidores, más que las del gran público. (...) una maliciosa y sofisticada farsa (...) elegante comedia.
¿Bill Murray como FDR? Lleva unos cuantos minutos acostumbrarse, pero en cuanto se mete en el papel del presidente, el idiosincrásico actor cómico realiza un trabajo maravillosamente desenfadado.
Intenta reproducir el mundillo de los gangsters norteamericanos; el resultado es más admirable que electrizante. Tiene imágenes interesantes, aunque el impacto general es algo tenue.
Tiene bastante atractivo emocional y potencial comercial. El director muestra nuevamente su generosidad con los jóvenes actores, quienes logran dejar una impresión positiva.
Una estupenda aventura. No importa lo espectacular que sea la acción, lo más cautivador de 'King Kong' es cuando el gigantesco mono y su rubia cautiva se miran a los ojos.