Es la película más humana, conmovedora, entretenida y empática de Welles. También es una de las mejores adaptaciones de Shakespeare para la gran pantalla.
La comedia es más sugerente que directa y divaga un poco en su segunda mitad, pero 'Zelig' es un firme candidato a ser la película más fascinante de Woody Allen.
Pocas veces una película ha utilizado los monumentos londinenses con tanta astucia, y pocas veces Shakespeare en la pantalla ha sido tan agudo y satisfactorio.
'Allied' intenta equilibrar alegría y sufrimiento, pero nunca logra dominar por completo ninguna de las dos emociones. Sin embargo, es probable que los aficionados a la vieja escuela del entretenimiento no se sientan decepcionados.
Los personajes son tan numerosos que no logran dejar una impresión duradera. El resultado es similar a comprimir cuatro o cinco libros de Harry Potter en una sola novela.
Una película sostenida casi enteramente por sus actores protagonistas, que dan a la película un aplomo y una chispa que el monótono guión y la rutinaria dirección no pueden aportar.
Tiene muchas cosas que admirar: buenas interpretaciones, sustos de primera categoría y una fotografía otoñal inesperadamente hermosa al estilo de ‘Far From Heaven’.
Los sustos son impactantes y el trabajo de cámara es sobresaliente. Los detalles de la época son sorprendentemente auténticos, pero la trama carece de elementos originales, lo que la hace predecible.
Esta crónica enérgica y a menudo divertida del viaje de un joven a través de los salones de baile de Lancashire es fiel a su tiempo y a su lugar. Lástima, pues, que la historia resulte tan tediosamente familiar.