Obviamente, siempre va a haber una cierta cantidad de tripas sin valor en la televisión, pero programas como Love Boat llevan el nivel medio de mediocridad a mínimos insondables.
Primero, las buenas noticias: Es bonita, pintoresca y colorida y producida con un florido lujo raro en la televisión. Ahora, las malas noticias: Es puro aburrimiento.
Una película absorbente y sólida como una roca. El toque de Levinson es ideal para esta historia, y el director logra mantener a Pacino bajo control sin inhibirlo de manera contraproducente.
Toma el material de la leyenda y la imaginación y lo convierte en árido y común. No esperas con impaciencia el siguiente capítulo emocionante, sino que toda la empresa haga 'puf' y desaparezca.
Murphy se esfuerza por sorprender e introducir elementos inusuales en la trama, pero a medida que avanza la historia, los personajes empiezan a perder credibilidad.