Extraña y bastante fascinante. Villeneuve ha optado por una mirada sorprendentemente personal, atrevida, seca e invernal sobre un estimulante punto de partida.
'Oslo, 31 de agosto' presenta dos perspectivas dispares. Una es cautivadora, mientras que la otra resulta bastante desagradable. Las escenas brillantes superan con creces a las partes más sombrías.
Con momentos de violencia innecesaria y un dramatismo que se siente artificial, 'En tercera persona' se presenta como un melodrama. Aunque resulta cautivador, su intensidad puede ser excesiva.
Una obra madura, con un excelente trabajo de elipsis y sentido de la narración fílmica. Es, en fin, el elocuente retrato de las miserias de un sistema enfermo.
A ratos fascinante historia de amor y desamor. Habitada de un sentido estético realmente precioso, consigue intangibles valiosos y verbaliza y visualiza con tino aquello que se propone.
Un debut muy interesante de Juan Diego Botto en la dirección de largometrajes. Te sacude y te machaca con esta realidad. La elección narrativa de Botto es, sin duda, cautivadora.
Un interesante discurso sobre la dualidad del pasado y lo actual. La diversión está garantizada. La historia habitual de Ritchie se actualiza para ofrecer algo fresco y emocionante.
La impactante realidad que se muestra supera constantemente las habilidades técnicas que el director utiliza con maestría. Solo se necesita una disposición a observar para dejarse llevar por la emoción, y lo consigue de manera impresionante.
Una película profundamente emotiva y madura que explora la juventud de Gila. Su belleza y contenido resuenan como un sincero homenaje al maestro, dejando una impresión duradera por su temática adulta y sorprendente.
Hay que apreciarla como una obra de arte impresionista, permitiéndonos disfrutar de sus aciertos y lamentar los momentos tediosos que pueden irritar. ¿Es un Woody Allen menos destacado? Tal vez, pero a estas alturas eso carece de importancia.
Una comedia romántica que sorprende gratamente en más de una ocasión. Tiene un encanto inesperado que la hace disfrutable, aunque se deba saborear con calma.
Desigual comedia que se mofa de lo políticamente correcto, con un humor algo desorganizado y ciertamente ingenuo, pero que se complementa con algunos chistes bien logrados.
Atónito y confundido. Así me sentí al ver la extraña película creada por el talentoso director Ferzan Ozpetek. Su obra me dejó medio dormido y con un leve enojo.