Película de agradable visionado, que combina la esencia de un Blake Edwards de finales de los 80 con el estilo característico de los hermanos Farrelly. Aunque presenta ciertas incoherencias, logra entretener y mantener el interés del espectador.
El filme presenta un conjunto regular, pero cuenta con momentos brillantes y otros menos destacados. Es una comedia romántica que alterna entre situaciones encantadoras y más sombrías.
Un argumento que no alcanza ni los 80 minutos se alarga a casi dos horas, repitiendo lo mismo sin cesar. Es puro artificio que nunca logra enganchar, ya que todo resulta poco creíble.
La película destaca por su estética ochentera y se presenta como una road movie dirigida a un público infantil, pero sin caer en lo simplón. Logra captar la atención y simpatía de las nuevas audiencias.
Adentrarse en esta propuesta personal puede resultar complicado, ya que en ocasiones se siente irritante y sobrecargada dramáticamente. Sin embargo, su intensidad y autoconciencia le otorgan un valor significativo.
Humor británico renovado con la marca de Simon Pegg. Esta comedia se caracteriza por su ingenio y creatividad, llevando la esencia del estilo Python a un nuevo nivel.
Sin duda su mejor película de Salazar. Dos grandes actrices protagonizan una obra que destaca por su intensa carga dramática y emocional, ofreciendo una experiencia cinematográfica única.
Relato en dos tiempos, marciano y fragmentario, que lucha siempre por hallar el tono y no logra el acomodo preciso para penetrar en la materia gris del espectador.
A pesar de algunos momentos un tanto tediosos con toques new age, la directora logra realizar una película sobria y equilibrada. Charlotte Gainsbourg, una vez más, muestra su grandeza como actriz.
Película bien elaborada y clara, de enfoque académico y frecuentemente brillante. Aunque podría beneficiarse de un toque más distintivo en su estilo, es indudablemente una obra significativa.
Es una arriesgada jugada centrada en su actor principal, quien sostiene cada instante de la historia. Algunas escenas son realmente sorprendentes y dejan sin aliento. La actuación de Sbaraglia es impresionante.