Existen momentos de autenticidad y emoción entre la comedia y la superficialidad. Estos coexisten con un carácter bastante convencional y un cansancio ante diálogos ingeniosos que pueden resultar molestos.
Es una comedia situacional que ofrece una experiencia placentera al explorar las relaciones entre hermanos, marcadas por la desconfianza y los silencios. A lo largo de la historia, se logran momentos auténticos y toques de emoción.