Que historia tan apasionante, qué película tan fantástica. Un guion perfecto, una ambientación impecable y dos actores en un estado de madurez esplendoroso. Una gran película.
Debería ser de obligada visión para todo tipo de público, admirable en su recorrido fílmico y su exhaustividad, en su capacidad para historiar con imágenes un periodo ominoso para el mundo.
Un peliculón. Conviven en ella varias películas distintas: una de guerra, una histórica, una de terror y una de ciencia-ficción, y, a su vez, es una sola, tan pétrea como un menhir.
Posee una marcada intención dramática sin renunciar a la esencia de Ernest Hemingway. Magnética historia sobre un último baile, sobre la agonía y la medicina para aliviarla.
La historia avanza a través de grandes bloques narrativos, aunque a veces de manera algo descompasada, pero se presenta con un encanto inexplicable y casi hipnótico.
Lo nuevo de Michael Mann puede no ser lo mejor de su filmografía, pero ofrece una visión interesante e incluso compasiva de un personaje excéntrico como lo fue Enzo Ferrari. 'Ferrari' es puro Mann.
Eficaz, sólida mirada a un pasado retrógrado que es nuestro presente de retrocesos. Funciona y convence, presentando un engranaje con buena música, dignamente panfletario, y con una actuación fabulosa de Banks.
Es tan fascinante como yermo es el paisaje y como yerma termina siendo. Sí, algo seca, demasiado dura, aunque no lo subrayaría como un error o un debe, sino más bien como una opción de trabajo, de estética.
Es puro lirismo exacerbado, tratado de lo sobrenatural desde la más carnalidad de las vidas. Bellocchio logra una película algo morosa, pero acuñada con extrema personalidad.
Todo es sencillo y cercano, una historia bien contada, dos o tres brochazos de melaza sin empalagar y unos estupendos actores. Bastan pocos destellos de vida para justificar la visión de este cuento entrañable.
Delicada, sensible e implacable, esta película se presenta como una pieza de cámara con una inusual fuerza dramática. Podría interpretarse como un monólogo, donde un personaje que se quiebra en llanto revela su vulnerabilidad. Es una creación extraordinaria de Claudia Traisac.
Densa, abrupta y una elegante representación de la paranoia que rodea el advenimiento de la dictadura argentina. Rara vez se ha reflejado con tanta precisión la realidad de los años 70 en Argentina. Un thriller político apasionante.
Una narrativa sencilla y efectiva; el invento funciona y la recreación del famoso partido es un prodigio técnico de primera categoría. El resultado es alucinante.
No puede ser más queridamente viejuna, camp y tan conscientemente cool que posee puñados de motivos de encanto. Filmada con un estilo inagotable, está repleta de referencias al cine que la hacen destacar.