Funciona pese a que propone una temática muy explotada en el cine y que su actor protagonista está lejos de su mejor versión. Narrada hábilmente a dos tiempos, road movie bien pertrechada.
Impresionante documento para entender este mundo de mierda, qué buena es y de qué mala leche te pone. Y está ella, claro, la gran Huppert regresando a la senda de sus mejores creaciones.
¿Una película feminista? Sin duda, es feminista y también humanista, sutil y contada con la habilidad de una excelente cineasta. Es una obra de impacto inesperado y una profunda fuente de inspiración.
Una ficción fílmica muy adulta, muy solvente, muy comprometida con el presente. Algo muy difícil de contar en imágenes, algo que Hany Abu-Assad consigue. Relato magnético e interesante.
El relato es hábil y engancha desde el principio. Las imágenes son impecables y muy sólidas. No oculta nada, lo que emociona no como una estrategia, sino porque es esencial trabajar la emoción en esta película.
Una película a ratos brillante, gran retratista de personajes. Fascinante creación la de Niels Arestrup, quien se desliza por la película, la narra con maestría y logra hipnotizarte.
Más que digna mirada a los últimos momentos de vida de la reportera de guerra Marie Colvin, interpretada de manera valiente y creíble por Rosamund Pike.
Cansa un poco el tono redentorista del relato, la exageración algo latosa del mensaje metafísico, pero no anula la potencia y calado de su historia. Así como la habilidad narrativa de un guión bien trabado.
Bayona ha parido una película de ejecución perfecta y habilidad milimétrica, una flecha teledirigida para hacer diana en el alma y conmoverla (...) es un peliculón.
Un puzzle de angulosas fichas que consigue atraparnos como un pegamento de impacto, a pesar de la exigencia de su argumento y los sobreentendidos que aborda.
Termina uno algo apabullado de estímulos, una sobredosis de testimonios desbordados de pasión y admiración. Apabullado pero feliz, claro. Luminoso, instructivo y generoso documental.
Qué película tan extraña, tan fallida y a la vez tan fascinante. Hay un buen flujo de cine en el corazón de esta obra contradictoria, barroca y desmesurada en todos sus aspectos.
Honda, profunda, arisca y oscura, así es esta película sin ni una sola concesión comercial. Conmovedora historia de una mujer, su mundo y su tóxica abnegación.