La película capta de manera impactante la emoción y el entretenimiento del público, gracias a la genial dirección de John Ford, quien presenta de manera atractiva los paisajes de la reconocida novela de Richard Llewellyn.
Esto es una joya, una propuesta maravillosamente emotiva, hermosamente interpretada por el dúo sublime formado por Robert Mitchum y Deborah Kerr en su mejor momento.
Una historia de amor encantadora. Dirigida de manera impecable por William Wyler y presentada con un estilo y elegancia únicos, es una película que invita a la reflexión y a la apreciación de sus detalles.
El punto fuerte del film es la interacción entre sus dos protagonistas. Es inteligente, ingeniosa y extremadamente satisfactoria, lo que hace de esta maravillosa película una experiencia terriblemente divertida.
Este intrigante melodrama fue dirigido con un tono atmosférico perfecto por el destacado Fritz Lang. Es innegable la fuerza de esta singular pesadilla.
Moody exhibe creatividad y profundidad, además de un toque de grandeza. El homenaje de la Academia al sonido y al diseño artístico es plenamente merecido.
Está algo anticuada, pero aun así tiene mucho que ofrecer, especialmente la inteligente dirección de George Cukor. Ofrece a la radiante Bergman una oportunidad que agarra con las dos manos.
Audrey Hepburn y Shirley MacLaine no logran impresionar en sus papeles, pero James Garner ofrece una actuación excepcional que destaca por encima del resto.
Las secuencias de acción resultan enormemente intensas, sin embargo, Kennedy carece del carisma necesario para convertir esta obra en algo imprescindible.
La combinación inconsistente de violencia moderna con los valores clásicos del western se siente desestructurada bajo la dirección de Andrew V McLaglen.