Con su incesante documentación y su tenaz esfuerzo por que sus imágenes lleguen a las masas, Chernov y el fruto de sus esfuerzos demuestran la necesidad primordial de informar sobre la guerra como forma de luchar contra el opresor.
La representación ligeramente extraña y poco animada de un personaje tan apreciado genera una notable desconexión entre el rol y su adaptación en la pantalla.
La película de Johnson tiene sus momentos, aunque carece de la elegancia deseada. A pesar de sus esfuerzos por ser cautivadora y abordar una temática emotiva, estos aspectos se sienten algo descuidados.
Es desgarrador reflexionar sobre ello, pero es un placer ver cómo se desarrolla cuando lo cuenta alguien con una destreza cinematográfica tan distintiva.