[Crítica 4ª temporada]: lleva años siendo una de las mejores series de la televisión y sigue consolidando su lugar en el panteón con su hábil mezcla de drama, gore, reflexión política y surrealismo.
Lo más destacado de esta serie son los créditos iniciales. Están magníficamente realizados; son creativos y generan expectativas para algo fresco. Desafortunadamente, esta promesa no se cumple en los episodios posteriores.
Afortunadamente, funciona bastante bien, en gran parte debido a que Reedus tiene la oportunidad de brillar sin tener que dividir la historia con otras dos docenas de personajes habituales de la serie.
Se ha consolidado como un destacado éxito entre la crítica a lo largo de sus temporadas. La serie no tiene miedo de explorar temas como el trauma, la inestabilidad emocional y las enfermedades mentales, tratando lo que realmente significa ser humano.
Marca una nueva y ambiciosa dirección para comenzar a trazar la siguiente fase. Donde la última entrega de la pantalla grande flaqueó al mirar demasiado al pasado, ésta encuentra el paso mientras mira hacia el futuro.