Me lo pasé muy bien viéndola; la película tiene una gran protagonista, Kiernan Shipka, y un reparto excelente en general, y la trama te engancha muy rápido.
Los defectos de la película son más notables que los elementos que realmente funcionan. Al final, se presenta como una comedia de terror que no consigue ser ni divertida ni aterradora.
Mi única queja es que el tercer acto pierde un poco de intensidad debido a que la premisa se siente algo débil. A pesar de esto, disfruté de la película hasta el último minuto y me reí mucho.