Su estructura de guion y los diálogos, a veces inusuales, no afectan de manera significativa el impacto de la trama fundamental, la cual es llevada a cabo por un destacado elenco internacional.
Es una simple narración que sigue a una familia cuáquera en la Indiana de 1860, pero abarca una vasta gama de géneros como drama, comedia, suspense y acción.
Una excursión mugrienta y grotesca al psicodrama religioso, notable por las actuaciones uniformemente pobres de un gran reparto de nombres conocidos y una dirección histérica y pesada.
Parece demasiado larga, teniendo en cuenta que nunca hay dudas sobre el desenlace, y también es demasiado letárgica, pero hay compensaciones esporádicas de línea y situación que recompensan la paciencia.
Este western es verdaderamente excepcional y se destaca entre los demás. Ofrece una combinación de acción, emoción, carisma, intriga y humor, todo sin elementos negativos.
Una comedia romántica que, según Axelrod, se presenta como una historia dentro de otra. Se caracteriza por ser artificiosa, absurda y carecer de motivación, lo que la convierte en una experiencia cinematográfica peculiar.
Newman, en el papel de un asesino violento y apasionado, da vida a un personaje intrigante con un toque particular y un fuerte acento. Bloom también destaca, navegando hábilmente entre momentos dramáticos y cómicos.
Secuencias emocionantes y llenas de acción, con un ritmo que se mantiene constante. Las actuaciones logran compensar un guion que en ocasiones se siente débil.
Sam Spiegel presenta una obra singular que combina la grandeza de la narrativa épica con un enfoque íntimo, explorando la cautivadora historia de la caída de los Romanov.
Para los admiradores de Eastwood, los aspectos clave están presentes. Vemos múltiples escenas de peleas, Eastwood se mantiene firme a pesar de su apariencia deteriorada y vehículos que colisionan. La dirección de James Fargo parece carecer de energía.