Tyne Daly brilla en su papel como agente de la CIA, mientras que la química entre Remick y Bronson aporta un toque de humor que beneficia a ambos intérpretes.
Anne Bancroft ofrece una actuación sobresaliente. Aunque el personaje podría parecer ordinario, la forma en que lo interpreta añade una dimensión de profundidad y comprensión que eleva la interpretación a otro nivel.
Una película excepcionalmente impactante sobre los supervivientes de una guerra nuclear. La directora debutante Lynne Littman aporta un enfoque original a este sombrío material.