La película combina de manera sobresaliente el terror con la comedia. Marshall tiene la confianza necesaria para permitir que los guionistas profundicen en el desarrollo de los personajes, algo poco común en el género del terror.
Aunque no tan innegablemente encantadora o inspirada como algunas de las más inolvidables obras animadas del estudio, no obstante, es una obra creativa y laboriosa.
Las primeras escenas bíblicas de 'The Ten Commandments' son irresistibles por su montaje, su amplitud, su color y su dirección. Cecil B. DeMille ofrece algo emocionante
Combina elegancia e intimidad. Sus momentos impactantes son sorprendentemente tenues y su evidente nostalgia es suavizada por una ironía ligera y la acidez de las verdades domésticas.
Joan Fontaine y Louis Jourdan demuestran ser una combinación sólida. El gusto con el que se ha elaborado el film bajo la supervisión de John Houseman lo convierte en un drama válido e interesante.
Partiendo de la mayoría de las formas estereotipadas de Hollywood, la película tiene un particular sabor en la sincera calidad de esta historia sobre un gran mimo de antaño y su rescate de una estudiante de ballet.
Un sofisticado entretenimiento musical con mucho atractivo. Brilla con color, talento y melodías, y un aire contagioso que conectará con los espectadores en todo tipo de situaciones.
Es culta, obscena, sofisticada, sensual, cínica, tierna y reflexiva de manera perturbadora. Liza Minnelli lidera a un sólido reparto (...) Está muy conseguida.
La producción y la dirección de Fritz Lang hábilmente proyectan una historia sórdida sobre el romance entre un personaje pusilánime y una rubia interesada.
Sus cualidades más especiales residen en la hermosa simplicidad de la dirección, el guion y las actuaciones, así como en la precisión de los incidentes que representa.
De vez en cuando aparece una película tan elocuentemente expresiva y tan técnicamente exquisita que uno tiene la tentación de declarar que es casi perfecta. Es el caso de 'Gandhi'