La tercera temporada mantiene la misma esencia que las anteriores, pero resulta encantadora. Clarkson nos sorprende con sus diversas actividades, y disfrutar de otra entrega de la vida en la granja es tan placentero como la primera.
No es perfecta, pero presenta una interpretación renovada y llena de drama de un áspero thriller policiaco, comparable a una 'Tales Of The Unexpected' para la audiencia que disfrutó de 'The Killing'.