Una película extraordinaria, una gran aventura romántica: la mejor desde 'Lawrence de Arabia' además de ser un filme comercial con un inusual sentido de la historia.
Lean es uno de los grandes maestros del cine. Su enfoque es inteligente y astuto, buscando provocar una reacción visceral. Aunque esta intención no es necesariamente negativa, puede resultar en una experiencia algo autoindulgente.
El diálogo resulta a menudo extremadamente divertido, y la producción destaca por su alta calidad. Sin embargo, 'Miller's Crossing' se presenta como una película de efectos aleatorios y con un impacto acumulativo poco notable.
Tiene más finales que la quinta sinfonía de Beethoven, pero también está llena de sopresas, resultando finalmente una obra imponente. Es vulgar, violenta, divertida y a ratos asombrosamente hermosa.
La propuesta es noble en una época en la que la comedia ridícula se ha abandonado en favor de la parodia, la sátira, los gags y la comedia de ocurrencias.
Nada en 'Death Hunt' tiene demasiado sentido, aunque los escenarios son salvajes y los paisajes preciosos. El guión está lleno de momentos cómicos no intencionados.
Muchos detalles temporales no están bien situados en el tiempo, pero la película tiene tan buenas intenciones, y es tan consciente de lo que sucede, incluidos sus pintorescos fraudes, que opto por aceptarla.