La película se presenta tan desorientada como su protagonista, sin encontrar un rumbo claro. Ofrece un retrato sociológico de una sociedad aislada, así como un análisis de los efectos que la violencia tiene en un individuo.
Con una premisa próxima al coming of age, Manivel decide desposeer su película de las obligaciones de lo narrativo para gestar una propuesta más cercana a lo sensorial.
Resulta sumamente desconcertante. La pregunta es si era realmente necesario mostrar lo que sucede en las calles de Madagascar; o si quizá se podía confiar en un fuera de campo que se insinúa durante toda la película.
Hace tiempo que el cine de Hong se ha centrado en la poesía. La poesía se manifiesta en las imágenes, pero también en las palabras que Iris, interpretada por Huppert, descubre en los poemas que encuentra en los lugares que visita.
'O corno' puede resultar algo irregular, pero profundamente fascinante cuando se despoja de discurso y simplemente se fija en la tierra y en los cuerpos.
Christos Nikou confía plenamente en sus actores, Riz Ahmed y Jessie Buckley. Es especialmente esta última, con su amplia y a veces peculiar sonrisa, quien sostiene la película y sus sutilezas.
'Une famille' propone ampliar el espectro de lo cinematográfico y observar qué sucede cuando el cine se entremezcla, por ejemplo, con la literatura de autoficción. Angot es una figura célebre en Francia, donde hace años su obra se recibió con suspicacia.
Una magnífica Maxime Peak, aunque la película decae hacia la mitad, el final es tan contundente y el inicio tan sugerente que la atmósfera cala hasta los huesos.
'Historia de pastores' se dedica a insinuar más que a proporcionar respuestas, creando una conexión entre lo tradicional, la realidad social y lo mágico, lo que resulta en una perspectiva comprometida hacia el entorno y sus habitantes.
'El Hotel Real' se centra más en las situaciones que en la dirección artística. Esta obra no encaja en un género específico; es un reflejo de una sociedad marcada por el machismo, donde todos los personajes están atrapados en este contexto.
Una película que aborda la importancia de lo orgánico, pero creada mayormente con drones, presenta una contradicción. Lo más destacado es cómo Kossakovsky se pierde en imágenes frías, que carecen de conexión con lo humano.
Assayas filmó una historia de confinamiento durante la pandemia de COVID, en un valioso intento de capturar los tiempos de crisis y los profundos cambios en la sociedad contemporánea.