Leigh capta de manera acertada cómo las personas logran avanzar en el este de Londres, pero en esta ocasión, no ha logrado transformar esa comprensión en un filme que atrape al espectador.
El embarrado partido de fútbol que cierra 'The Best of Times' es tan emocionante que casi hace olvidar los pases fallidos y las carreras paralizadas que lo anteceden.
El mensaje final que trata sobre el amor y la divinidad se siente algo forzado. Sin embargo, los encuentros entre los personajes están profundamente interconectados. Las actuaciones de los actores están bien equilibradas y son efectivas.