La trama de la película, que revela los pensamientos de las mujeres, es similar a la utilizada en otras películas que exploran la mente de perros y bebés.
El verdadero inconveniente radica en el personaje de Jim. Bale aborda el papel con su típica energía, sin embargo, el personaje se presenta como un psicópata vació, carente de alma y profundidad psicológica.
La mezcla de inexperiencia, elementos futuristas y una política evidente ofrece una experiencia que trasciende el tiempo y el espacio. Esta modesta película evoca sensaciones de épocas pasadas, presentes y futuras.
El logro de Koreeda es que nos ofrece niños que tienen más peso emocional que sus padres y aun así siguen siendo pequeñas criaturas que están aprendiendo cómo lidiar con ese peso.