Un disfrutado thriller 'pulp' que evoca satisfactoriamente una época en la que las películas de suspense eran protagonistas en el panorama cinematográfico.
Es una joya para los aficionados al terror contemporáneo. Un slasher sofisticado repleto de personajes cautivadores, muertes impactantes y una crítica reflexiva que presenta ideas innovadoras.
Kurt Russell brilla como Santa Claus en 'The Christmas Chronicles', una película clásica que, aunque no presenta grandes novedades, resulta entrañable gracias a un elenco carismático y momentos creativos.
Esta fábula presenta la historia de un hombre que, tras perder a su esposa, se enfrenta a la inmadurez y a las responsabilidades de ser padre. A pesar de que podría haber resultado en un relato melancólico o excesivamente sentimental, afortunadamente logra evitar caer en esos extremos.
La película de Morosini, 'I Love My Dad', evoca tanto risas como una incómoda sensación de desasosiego, logrando un enfoque notablemente sensible y profundamente confesional.
Es una obra que puede parecer de bajo presupuesto, pero tiene un gran significado. Esperemos que sirva como una oportunidad para que los cineastas se atrevan a expresar verdades auténticas, tras años de estar limitados por un arte controlado por intereses comerciales.
Puede que sea una visión espectacular de los conflictos de una relación, así como un descenso alucinatorio a la manía y la locura, pero necesita demasiado tiempo para contar una historia muy simple.
'Illusions perdues' nos recuerda que hay algo profundamente roto en la forma en que nos comunicamos en los medios de comunicación, al menos como institución, y que todavía no hemos encontrado la forma de arreglarlo.
Le cuesta encontrar una conclusión satisfactoria para su interesante premisa. 'The Oath' es una película de su tiempo y esa inmediatez es su punto fuerte y su debilidad.
Deja entrever tan pronto el secreto que esconde, ofrece tan pocos giros de guion, que pierde rápidamente la fuerza y agota todo su material en un abrir y cerrar de ojos.
Anthony Mackie brilla como Capitán América, pero la película en la que está inmerso no hace justicia a su talento. Se siente como un proyecto inconcluso, una secuela que carece de profundidad y originalidad, repleta de oportunidades desaprovechadas y escasa emoción.
Para películas así se inventó la palabra 'mediocre', porque no es que esta película sea mala. No es lo suficientemente interesante o ambiciosa como para ser mala. Simplemente 'es'.
No importa cuán fiel seas al material original si no logras narrar bien la historia. 'Resident Evil: Bienvenidos a Raccoon City' no cumple con esto y repite errores comunes. Es una verdadera pérdida de potencial.