Le cuesta encontrar una conclusión satisfactoria para su interesante premisa. 'The Oath' es una película de su tiempo y esa inmediatez es su punto fuerte y su debilidad.
Deja entrever tan pronto el secreto que esconde, ofrece tan pocos giros de guion, que pierde rápidamente la fuerza y agota todo su material en un abrir y cerrar de ojos.
Anthony Mackie brilla como Capitán América, pero la película en la que está inmerso no hace justicia a su talento. Se siente como un proyecto inconcluso, una secuela que carece de profundidad y originalidad, repleta de oportunidades desaprovechadas y escasa emoción.
Para películas así se inventó la palabra 'mediocre', porque no es que esta película sea mala. No es lo suficientemente interesante o ambiciosa como para ser mala. Simplemente 'es'.
No importa cuán fiel seas al material original si no logras narrar bien la historia. 'Resident Evil: Bienvenidos a Raccoon City' no cumple con esto y repite errores comunes. Es una verdadera pérdida de potencial.
Una película de acción que carece de emoción. El drama resulta confuso, las secuencias de acción parecen forzadas y la trama se vuelve cada vez más absurda.
El elenco se esfuerza al máximo por rescatar un guion deficiente. Sin embargo, no logra ser lo suficientemente entretenida ni original como para destacar.
El elenco liderado por Naomi Watts se destaca notablemente, sin embargo, tanto el guion como la dirección no logran capturar la esencia que hizo a la producción original tan inolvidable.
Reprimir la sencillez emocional de una historia como esta para darle prioridad a la trama es riesgoso, especialmente si la trama no tiene coherencia. La narrativa sigue reglas confusas y una línea de tiempo imprecisa, lo que causa que nada de lo que sucede tenga peso o relevancia.
La versión de 1984 no era un clásico, pero esta resulta aún más aburrida y barata. Toda la película se siente como una larga mecha que, al encenderse, no lleva a ninguna explosión sorprendente, sino que simplemente se desvanece sin ofrecer nada emocionante.
'Polaroid' carece de desarrollo, dejando la sensación de que necesita más profundidad. Los personajes son comunes y no logran destacar, lo que resta impacto a la historia.
Su objetivo no es buscar nostalgia para atraer al público ni hacer una imitación torpe. Esta narrativa tiene el valor de ser compartida, y se presenta con precisión y maestría.