Esta obra puede recordar a 'Let the Right One', pero al centrar la atención en los cuidadores del vampiro, retrata de manera conmovedora la enfermedad que representa la soledad persistente en la clase media estadounidense.
La película presenta dos perspectivas de una misma historia, aunque no son tan contradictorias como se podría pensar. Esto hace que otras dimensiones narrativas queden un poco desatendidas, lo que limita su profundidad.
Muestra cómo el deseo, tan palpable e inmutable como la sed, se hace sentir a través de las metáforas de los dioses antiguos y de la fontanería moderna.
'La Cocina' se adentra en la representación del sueño americano, transformándolo en una pesadilla y mostrando el visado como un camino hacia la explotación interminable.