No sacrifica su urgencia, sacudiendo las convenciones narrativas al servicio de un agudo, aunque sutil, interrogatorio sobre el racismo y el sexismo que se cocinan en nuestra sociedad en cada uno de sus niveles.
La expresiva fotografía de Louvart explora las profundidades de un paraíso submarino, capturando sus claustrofóbicas cuevas y sus escurridizos habitantes como manifestaciones del subconsciente.
Comprensiblemente, Basholli, obsesionado con el empoderamiento, pasa por alto cuestiones más difíciles que podrían complicar el heroísmo de Fahrije. Su compromiso con el realismo flaquea.
Esta obra puede recordar a 'Let the Right One', pero al centrar la atención en los cuidadores del vampiro, retrata de manera conmovedora la enfermedad que representa la soledad persistente en la clase media estadounidense.