Conmovedora y saturada de cierto tipo de comprensión moral, no es una película fácil de ver, pero aun así merece la pena verla sólo por la hipnotizante interpretación de Brando.
Otra película que refuerza la idea errónea de que las mujeres solteras sólo buscan un hombre atractivo. Resulta humillante para todos los involucrados.
Como un producto emblemático de la década de los 80, carece de elementos que lo destaquen, sin embargo, mantiene su frescura y es bastante entretenido.
Cargada de ambición e ideas, esta subversiva comedia romántica de Julian Kemp se empantana por las salvajes fluctuaciones en su tono y en sus diferentes actuaciones.
En esta fase de su trayectoria, Reynolds optó por una entrega segura y predecible, lo que derivó en una película que carece de originalidad y profundidad.
La sutileza no es el fuerte de Arnie, al igual que la acción lo es poco para Roger Spottiswoode. Su colaboración resulta en una mezcla decepcionante que refleja lo peor de sus estilos.
Se disfruta aunque sea un sinsentido. Nunca se vuelve completamente predecible, lo que es un punto a favor en esta época. Es la reafirmación definitiva de Jolie como una verdadera diosa de la acción.
Todo el sentimiento y el encanto que esperas de Disney se presenta de manera más accesible, gracias a la profundidad de los temas tratados y la autenticidad de los personajes.