Una premisa atractiva, pero se queda corta a la hora de cumplir lo que promete. Está tan centrada en hacernos el viaje interesante que parece olvidar el destino.
A pesar de algunos momentos de interludios musicales que pueden resultar un poco largos, la obra destaca por su naturalismo, realismo y humanidad, lo que la posiciona por encima de muchas de las producciones similares.
Se destaca por encima de las dos entregas previas, presentándose como una narrativa que invita a la discusión, más que a la ira o al entretenimiento. El trabajo de Bayoga es excepcional, al igual que su destacado elenco secundario.