Pretende ser un thriller psicológico, pero su intento de transmitir una moraleja es tan fallido que al final su intriga desaparece incluso antes de haber despegado.
Una narrativa poderosa y conmovedora que resalta la angustia y la belleza en un contexto devastador. Brinda a las innumerables mujeres y niñas que han padecido feminicidio un sentido de dignidad y humanidad, lo que podría considerarse la esencia misma de la belleza de este filme.
Es una alegría ver a Beckinsale, tomando un personaje lleno de ira y de traumas y convirtiéndolo en alguien cercano y ameno. No ganará ningún premio, pero sabe entretener.
Lo tiene todo para ser una buena película: un gran elenco, actuaciones destacadas y una premisa atractiva. Sin embargo, está tan saturada de lugares comunes que, lamentablemente, termina desmoronándose de forma completamente predecible.