Ofrece una visión inteligente, ingeniosa y muy realista de un grupo de cincuentonas, explorando sus actitudes y su amistad. El conjunto que forman es una maravilla.
Ofrece una historia intensa, hermosa y bien desarrollada. Cada segundo está meticulosamente planeado, cada giro tiene un sentido y cada momento una necesidad.
Presuntamente es una comedia, por lo que se supone que es divertida. Pero hay maneras de hacerlo sin que los bomberos - o toda la película - parezcan totalmente sosos e incompetentes.
Una golosina de Halloween disfrutable y ligera. Aunque el guion de Todd Liebermen es un tanto convencional y algo simplista, cumple su función de manera efectiva para los más pequeños.
Una película de terror que avanza lentamente y carece de coherencia, alternando su ritmo cada 20 minutos. Aunque presenta elementos de posesión y exorcismo, esta historia de terror con tintes católicos no logra destacarse ni permanecer en la memoria.