A caballo entre el pastiche tarantiniano y la seriedad de una película de autor, 'Los colonos' es a la vez inquietante y desestabilizadora. El resultado es un estudio confuso de una historia brutal.
El tipo de 3D que confiere a estas imágenes una sensación de profundidad a veces extraña, a veces fascinante. Aunque no es parte integrante del proyecto, de vez en cuando lo enriquece.
Una película infantil alocada y encantadora que seguramente entretendrá a su público objetivo, sin llegar a ser agotadora para los padres que deben acompañar a sus hijos.
La película presenta un enfoque sobrio y limpio sobre el sufrimiento de personas que han sido abandonadas y maltratadas. A pesar de su seriedad, el desarrollo del drama es limitado y el aspecto de misterio carece de emoción.
Una provocación y un melodrama, y sin embargo, en manos de Breillat, estos personajes son seres humanos interpretados con precisión, en sus sensibilidades, sus deseos, sus viles locuras.
La narración se presenta como un drama criminal, pero se convierte en una exploración fluida, emotiva y en ocasiones humorística sobre el verdadero significado de vivir con libertad en la actualidad.