Si las universidades ofrecieran cursos sobre ser una estrella del rock, 'Dig!' debería ser parte esencial del temario, ya que actúa como un guía práctico y una lección advertidora.
Sin la interpretación sutil y brillante de Kidman, podría parecer juguetona, escalofriante y un poco sádica, pero ella se entrega tanto al personaje que la película acaba siendo fascinante y conmovedora.
Cerca del final hay una revelación muy emotiva, aunque un tanto decepcionante. Sin embargo, esto no resta valor a la actuación de Scott Thomas, que es profunda, sutil y sorprendente.
La cámara logra convertir lo inalcanzable en algo cotidiano y lo habitual en algo extraordinario mediante ingeniosos trucos de composición, perspectiva y montaje. Kim demuestra su maestría en este arte.
Aunque no sea una gran producción, su carácter provoca reacciones diversas: desde la risa y la incomodidad hasta el aburrimiento, lo que la convierte en una experiencia entretenida que vale la pena disfrutar.
En general, la obra no logra conectar completamente, aunque hay momentos y observaciones valiosas sobre el comportamiento humano y la auto percepción que brillan y son destacables.
Logra ser vacía y portentosa al mismo tiempo. A pesar de algunas interpretaciones profundas y un atractivo sentido de la escala, es en su mayor parte tan lustrosa y superficial como un anuncio de Marlboro.
'Moonlight Mile' presenta una conclusión que se siente excesivamente sanadora y ciertos aspectos de su argumento no resultan creíbles. Sin embargo, se destaca por su sutileza y realismo, además de transmitir un sentido del absurdo de manera orgánica.
'Les Destinées' se presenta como una obra multifacética, combinando una historia familiar, profundos retratos psicológicos y una rica representación de épocas pasadas.
La constante interacción entre beber, debatir y reflexionar, en manos menos hábiles podría haber llevado a una película densa y monótona; sin embargo, en este caso, se convierte en una parte esencial de una narrativa rica en intensidad y diversidad.
No ver 'Moolade' sería perderse la oportunidad de experimentar el potencial de seducir, convencer y cambiar que tiene el cine humanista en su máxima expresión. Una obra maestra.
Los personajes y sus vínculos son complejos. La economía y elocuencia de las bellas imágenes de Forster aportan densidad y un aire extraño a la vida real.
La película se vuelve cada vez más confusa y pierde su enfoque; muchas escenas dan la impresión de ser improvisadas y solo logran impactar de vez en cuando.
Debajo de la aparentemente tranquila superficie de 'En el Valle de Elah' yace un crudo, rabioso y serio intento de comprender las consecuencias de la guerra en Iraq.