Se desarrolla con suavidad, presentando escenas entretenidas y una trama que mantiene un suspense moderado, asumiendo que no le prestas demasiada atención.
A pesar de su irreverencia y momentos de violencia, la película se siente más como un lamento que como un fuerte grito de protesta. Alterna entre el horror y la sátira, pero no logra ser lo suficientemente incisiva ni realmente aterradora.
No es destacable, sin embargo, la habilidad de O'Connor en la dirección sugiere que podría haber sido superior. La trama, si bien carece de originalidad, posee una cierta fuerza.
A veces, el entretenimiento de género logra reflejar realidades complejas de manera más efectiva que una narración seria y auténtica, y 'Black and Blue' es un claro ejemplo de esto.
Una vulgar travesura en la tradición literaria inglesa, una mezcla entre historia británica e insulto a la imaginación humana. Aparte de eso, no está mal.
Nada en la película funciona. Es a la vez exagerada y aburrida, con una historia complicada que se desmorona con voces en off líricas, flashbacks largos y conversaciones expositivas interminables entre gente que habla acentos incompatibles.
La tecnología actual no logra reproducir el aroma de la pólvora o del gas lacrimógeno, sin embargo, Afineevsky sumerge al público en la acción como pocos lo consiguen.
Es un documental que atraerá a quienes desprecian al protagonista, que parece ser su público objetivo, pero incluso podría resultar atractivo para el mismo Bannon, ya que muestra tanto su grandeza como su ridículo.
Del Toro crea de manera cautivadora un universo lleno de texturas visuales y sonoras que evocan el terror. Su habilidad para provocar gritos y estremecimientos se combina con momentos emocionales que pueden llevarte a las lágrimas.
Es un anuncio extenso, una exhibición de innovaciones en cine digital y una plataforma para que actores talentosos ofrezcan los diálogos menos logrados de su carrera. Sin embargo, no puede considerarse una película si entendemos este término como una narración visual con personajes intrigantes.
Decir que Grey es una joven atractiva y objeto de la mirada ajena resulta más un resumen de la historia que una crítica en sí. Esta perspectiva es evidente, frustrante y enigmática.
Un film inteligente que destaca por sus detalles meticulosamente elaborados en el decorado, un montaje preciso y efectos especiales originales que capturan la atención del espectador.
Tan suave que no genera grandes emociones, salvo en la escena de la cena, que resulta ser lo más notable del filme. El humor racial se maneja con cuidado para evitar controversias.