Al cabo de un rato, la mala iluminación, el montaje desangelado, los diálogos lentos y las actuaciones rígidas empiezan a verse como señales de autenticidad, como si la película hubiera sido creada no solo para y sobre adolescentes, sino por ellos. Dulce, seria y algo simplista, la historia de amores primerizos funciona porque logra ser auténtica,
Es difícil resistirse a ser 'arrastrado' por 'Blue Crush', principalmente porque la brillante fotografía de David Hennings trae la brisa y el chapoteo de la isla a la sala de cine.
Amigable comedia que refleja la valentía y honestidad de Burson, lo que probablemente ha llevado su película a ser relegada a los márgenes del entretenimiento.
Aunque a veces me gustaría que todos los personajes se lo tomasen con algo más de calma, si lo hicieran no reflejaría la vida real ni tampoco sería una obra de arte. Lo mejor de esta película es que es ambas cosas.
La técnica de animación tiene un enfoque más rudimentario en comparación con el brillo digital al que están acostumbrados los niños, pero a su vez posee una calidad más espiritual.
El elenco habría sido mejor dirigido por una producción escolar supervisada por un profesor inapropiado y ambicioso que por esta producción de bajo nivel y casi incompetente.