'The Bling Ring' está de manera vertiginosa entre la banalidad y la trascendencia, y su negativa a comprometerse con una u otra es a la vez una marca de integridad y una fuente de frustración.
El guión del Sr. Nichols se desarrolla de forma algo lenta, pero esto se ve compensado por un ritmo elegante, una atención meticulosa a la belleza natural, y una notable solidez en los personajes y los escenarios.
El método del Sr. Assayas es atento y envolvente. Su cámara se mueve entre los jóvenes cuerpos como un amigo invisible, y su narración un tanto desordenada es impulsada por la fidelidad a la sensación más que por la maquinaria de la trama.
Hansen-Love parece captar la vida tal y como pasa, a veces deprisa y otras con deliciosa lentitud. No hay nada ostentoso en esta película, ni tampoco falso.
Lo que eleva a 'Terri' por encima de sus coetáneas no es la situación de su protagonista ni la simpatía de la película por él, sino el cuidado y el oficio que su director, Azazel Jacobs, ha traído a un material bastante convencional.
Ver la agotadora última hora de la película es ver cómo todas las ideas buenas y los impulsos inteligentes colapsan en escenas poco desarrolladas, mal interpretadas y frenéticas.
Su espíritu agridulce, divertido y animado es tan infeccioso que la película te hace sentir como en casa incluso cuando el paisaje es, a primera vista, extraño.
En cierto modo la historia de un joven que entra en edad adulta nunca pasa de moda, al menos cuando está contada con el tipo de dulzura e inteligencia con que lo hace 'Adventureland'.
'Juno' respeta la idiosincrasia de sus personajes sin exageraciones ni ridiculización. Gran parte del mérito recae en la actuación de la señorita Page.
Lo más decepcionante es que no confía en su heroína ni en el público lo suficiente para tratar el material con la confianza y la convicción que Carolyn Keene aportó a la franquicia literaria.
Al cabo de un rato, la mala iluminación, el montaje desangelado, los diálogos lentos y las actuaciones rígidas empiezan a verse como señales de autenticidad, como si la película hubiera sido creada no solo para y sobre adolescentes, sino por ellos. Dulce, seria y algo simplista, la historia de amores primerizos funciona porque logra ser auténtica,