Puede una película de terror sobresalir únicamente por su atmósfera y el inquietante tono que la caracteriza? 'I Am the Pretty Thing That Lives in the House' parece sugerir que eso es posible.
Aunque la animación no destaca, el guión supera al de muchas películas de animación dirigidas a un público juvenil. Se percibe claramente la influencia neurótica de Kaufman en el contenido.
Simon Rex es una revelación en la nueva y punzante comedia de Sean Baker. 'Red Rocket' nunca pierde su lado cómico, incluso cuando la historia se vuelve más oscura.
'Hereditary' es una de las películas de terror más impactantes de los últimos años. No se trata de una típica película de miedo; es una experiencia de terrorismo emocional que te confronta con un terror profundo y auténtico.
Durante un tiempo, Pesce nos mantiene en la intriga. Sin embargo, 'Piercing' no logra desarrollar adecuadamente su premisa ni añadir la complejidad necesaria. Es una experiencia decepcionante.
La robusta biblioteca de literatura infantil de terror de R.L. Stine se adapta al estilo de Stranger Things, aunque la esencia de la diversión adolescente presente en los libros se desvanece un tanto en este proceso.
Reinsve centra la película en su constante búsqueda de autodescubrimiento, donde muestra cómo sus deseos evolucionan y sus prioridades son redefinidas.
Si 'Gringo' tropieza torpemente en su intento de ofrecer diversión, podría ser porque esta fórmula de entretenimiento ha quedado obsoleta. Aunque hay un par de actuaciones entretenidas.
Una complejidad apasionante. Vuelve a anidar temas más profundos entre las grietas de su situación dramática cuidadosamente desarrollada, sin dejar que ninguna agenda eclipse didácticamente los conflictos de sus personajes.
Un poco más de gore y el intento de David Schwimmer de superar a Justin Long son positivos, pero no logran eliminar la sensación de que se trata de un experimento científico fallido.