Andy Muschietti creó una narrativa que, fundamentada en un relato de su propia escritura, fusiona elementos de tensión que se desarrollan progresivamente, conduciendo a un desenlace impactante y lleno de emoción.
El director Guillermo Grillo ha logrado dotar a esta historia de una gran solidez que, sin buscar laureles, se adentra en los caminos más entretenidos.
El film emprende situaciones fantásticas que buscan ser humorísticas utilizando gags clásicos. Sin embargo, el director intenta aportar gracia a los disparates, pero el resultado es en su mayoría torpe y monótono.
A veces poética y por momentos angustiosa, 'La visita' es un relato para ser observado con esa calidez y hondura que da pie a que su clima se convierta en la carta de presentación de alguien que desea ser comprendido sin reticencias ni tapujos.
El director Pablo Solarz utiliza trazos cálidos para contar una historia conmovedora. En este entrañable film, Miguel Ángel Solá logra dar a su personaje un aire seductor y realista, evitando caer en el melodrama.
El terceto protagónico supo imponer gran calidad a sus nada fáciles papeles, en tanto que una pegadiza música y una impecable fotografía apoyaron esta entretenida y pensante historia.
Dominic Sena, con un guión que combina tensión y dramatismo, logró crear un film que, a pesar de ser parte del género thriller, mantiene al espectador entretenido.
Una alocada parodia futbolera en forma de western con referencias bíblicas en la que la lucha entre el bien y el mal se traslada a la cancha de juego. Una comedia bien llevada.
Un destacado elenco liderado por Jazmín Diz, acompañado de una música emotiva y una fotografía excepcional, sostiene esta historia llena de sugerencias, emociones y una intensa carga dramática.
Entretenido y cautivante, el film cumple su cometido de espiar la cotidianidad de un equipo de fútbol y de mostrar aquello que no se ve, el misterio que se oculta en el vestuario.
Ver este film es una oportunidad para reflexionar sobre el pasado y entender el presente de un deporte que, más allá de su faceta violenta, ha generado grandes emociones en miles de hombres y mujeres dispuestos a apoyar a sus equipos con pasión y dedicación.
Es un homenaje profundo al documentalista. Refleja una vida llena de comprensión y amor, aspectos que Prelorán logró rescatar de sus personajes y transmitir con gran pasión a la gran pantalla.