Con más buenas intenciones que resultados, el director intentó crear una trama donde el suspenso y la violencia coexistieran en un juego casi pervertido, pero no pudo alcanzar esos objetivos.
Hacía tiempo que no veíamos en el cine argentino un guion tan bien estructurado. Esta película aborda de manera directa y sincera temas como nuestra soledad, tristezas y alegrías.
El director Antoine Fuqua, conocido por su trabajo en 'Día de entrenamiento', crea un ambiente sombrío que complementa perfectamente el guion, explorando las complejidades y oscuros secretos de los tres policías.
La película presenta entrevistas a siete presidentes elegidos por el pueblo, explorando cómo los principales medios de comunicación del hemisferio norte tienen una percepción equivocada de ellos y sus políticas.
La trama sigue los clichés típicos de este género, llena de gritos aterradores, sonidos inquietantes, caras de miedo y aterradoras criaturas que acechan a la protagonista.
Gracia y ternura sostienen esta entretenida aventura, mostrando una vez más que Ben Stiller maneja a la perfección los recursos de la comedia más desenfrenada.
Juan Pablo Martínez intenta explorar las experiencias de los enamorados, pero el resultado es una repetitiva y tediosa sucesión de eventos que no conducen a ningún destino.
Los impecables rubros técnicos de 'Seré millones' suman puntos a esta producción que pretende (y lo logra) echar una mirada distinta y desacartonada a esos años difíciles.
Posiblemente nada haya de nuevo en la temática de esta segunda parte, sin embargo esta segunda parte de Los indestructibles, posee todo el carisma para que los amantes del género no salgan decepcionados de la sala.
Fallida intriga policial en España. La narrativa oscila entre el presente y el pasado de forma molesta, lo que produce una serie de explicaciones redundantes y confusas.
El director Frank Pérez Garland retrató con vigor y suspenso este thriller que pinta las andanzas de sus protagonistas, con buenos trabajos de Stefano Salvini y Osmar Núñez, hasta llegar a un tenso e inesperado final.
Leandro Ipiña, en su rol como director y coguionista, logró abordar la historia de San Martín de forma sobresaliente. Su película no solo explora el contexto histórico, sino que también profundiza en el pensamiento y la voluntad de San Martín, que luchó por hacer realidad lo que muchos consideraban una utopía.