Hinojosa logra captar la atención del público mexicano al emplear su lenguaje y modismos, complementado con un excelente diseño de producción. El resultado es una película que destaca por su talento en cada uno de sus aspectos.
Comparada con su antecesora, esta película es más intensa y efectiva en su enfoque. Presenta una variedad más amplia de situaciones, con una violencia más explícita y visceral, lo que añade oscuridad y tensión a la narrativa.
Las locaciones son impresionantes y los autos destacan por su espectacularidad. El humor se refleja en los diálogos y diversas situaciones. La fórmula que se utiliza continúa siendo eficaz, aunque la película podría beneficiarse de una duración más breve.
En su género y estilo cumple con todos los requisitos de entretenimiento. El final sugiere la posibilidad de una tercera entrega. En resumen, John Wick es implacable, y demuestra que nadie puede detenerlo.
En esta ocasión, el resultado es menos impactante. Se siente como lo mismo de siempre, pero con menor entrega, menos emoción y sin ningún elemento de suspenso que atrape. El resultado final se siente monótono.
Todo ocurre con rapidez, pero carece de valentía; los diálogos son predecibles, y no se anticipa un emocionante giro en la secuela. Todo parece desorganizado, excesivo y, a la vez, falto de sustancia.
Adolece de una protagonista femenina de peso, como lo fue Naomi Watts, la más grande debilidad es que ni el terror ni el suspenso se asoman en ningún momento, el resultado no es redondo, más bien es mediocre.
El cineasta sabe utilizar sus piezas, logrando giros inesperados y creando escenas inquietantes, especialmente en el clímax. Shyamalan ofrece un ejercicio destacado dentro del género, siendo una excelente muestra de suspenso.
La película se sustenta en su atmósfera y en las interpretaciones de los actores, lo que logra transmitir cierta inquietud. Sin embargo, el desarrollo del guion es apresurado y carece de coherencia en algunas de sus resoluciones en relación con la premisa presentada.
El filme carece de profundidad, ya que los personajes principales no se desarrollan completamente, lo que provoca que el interés se diluya. Además, el villano resulta ser poco convincente.