Uno de los grandes clásicos del arte cinematográfico europeo. Como es habitual, Bresson usa actores no profesionales y una técnica que es totalmente hipnótica.
Esta película es una de las más impactantes en el cine, destacándose como una obra maestra de Hollywood. Combina el ingenio mordaz de Wilder con la formidable intensidad que caracteriza a Douglas.
El trabajo del director de fotografía Aldo Tonti incluye ángulos y combinaciones de colores notables, aunque a menudo resulta excesivo y carece de sutileza.