Se da, entonces, un complicado malabarismo entre dos películas que intentan ser una. Cada una por sí sola funcionaría sin problemas, pero juntas terminan provocando un extraño sistema de causalidad que, más que complejizar, corrompe el mensaje.
Uno de los principales pesos de 'Leaving Neverland' es que nos enfrenta cara a cara a una dimensión del silencio en la que todos fuimos parte de una misma maquinaria.
Valentina Maurel logra retratar la complejidad de las emociones humanas, mostrando la ternura que se encuentra en la fiereza y viceversa. La relación que se desarrolla podría haber sido abordada de manera sombría, sin embargo, la película mantiene una calidez sorprendente.
Es en estos pequeños detalles, en la densidad del realismo de las distancias y sus efectos sobre los cuerpos que 'Las mil y una' adquiere mayor brillo.
Más allá de presentar momentos humorísticos, la película aborda más las responsabilidades y dificultades de cada género en el tiempo en que se espera que maduren, en lugar de centrarse únicamente en la batalla de los sexos.
Un film fallido y blando. Murphy nunca desentona, pero su papel se asemeja más al de esos mediocampistas entrados en años que, aunque saben distribuir la pelota, apenas realizan una o dos corridas por partido.
Más allá de la autenticidad en la actuación de Mikkelsen, uno siempre siente los finos y malévolos hilos del director, esa sonrisa socarrona versión antiguo testamento de un Dios que somete a sus súbditos a diversos retos.
Quizás desde 'Career Girls', de Mike Leigh (1997), no había visto una película tan profunda desde su sencillez del retrato de una amistad entre mujeres.
'Community' es producto de una inusual combinación de amor y resentimiento. Muchas de las grandes ideas que impulsan la serie pueden ser identificadas como homenajes cariñosos.
En un mundo donde el límite entre lo virtual y lo corporal se difumina, donde el desenlace del tercer impacto se siente menos como una ficción, 'Evangelion' se presenta como una mirada más sombría de nuestra humanidad.
El problema principal de 'Mank' radica en que las historias secundarias y los trasfondos se desarrollan sin consistencia, convirtiéndose en una maraña que no logra integrarse plenamente en la narrativa.
Más allá de las imágenes, lo más sobresaliente del film es su edición de sonido. Todo lo que escuchamos parece ser una expresión del mundo interior de Julius Robert Oppenheimer en lugar de lo que sucede a su alrededor.
Quizás lo que más se resiente en este vaivén entre lo real y lo imaginario es la sensación de espacio. Ya desde la primera escena, la forma de retratar el barrio de Belfast en el que vive Buddy parte de un tono melifluo.
La última versión de Disney acierta en su error. Aunque se presenta como un compendio de diversas referencias previas, en esa mezcla sin un criterio definido hay una esencia pura, celebratoria y llena de vida, similar a lo que encontramos en los grandes clásicos del punk.
Más allá de la maestría cinematográfica y de la profundidad de los personajes, 'Mindhunter' habla de cómo los asesinos, en su exceso, se convierten en metáforas activas de sus tiempos.