Odisea espacial deslumbrante y asombrosa, donde Gray reinventa el cine del espacio. Esta película es capaz de asombrar, confundir e hipnotizar, mientras nos sumerge en vistas del majestuoso infinito.
Un héroe sin carisma, caos y efectos especiales. El director Destin Daniel Cretton innova con personajes asiáticos y nuevas narrativas, pero culmina con resoluciones arquetípicas de la casa.
Cuando la carismática Jennifer Lopez no logra sostener la película, esta intenta abordar temas sobre nuestra despiadada sociedad capitalista y la sororidad, aunque no parece tener claro su mensaje.
No se detectan intentos de reflexión y surge la pregunta sobre el sentido de su existencia. Sin embargo, lo que Maras parece esperar del espectador es simplemente que observe cuerpos caer.
No apta para estómagos delicados, esta obra demuestra la habilidad del cineasta holandés para transitar la delgada línea que separa lo sublime de lo ridículo.
Es posible que incluso los fanáticos más incondicionales sientan que la película tiene al menos 20 minutos de metraje de más, ya que no logran suplir lo que realmente le falta.
Resulta insólito el escaso interés que ‘La Sra. Lowry e hijo’ demuestra tener por su propio protagonista, y el melodramatismo de la situación llega a ser sofocante.
La avasalladora nueva joya animada de Pixar deslumbra con su estética. Las coreografías de acción están exquisitamente orquestadas y se presenta un derroche de brillantez visual.
Una de las mejores películas del año. Marder opta por permitir que la historia fluya de manera orgánica y se evita forzar giros o clichés melodramáticos.
Justin Lin demuestra su destreza para crear escenas de acción impactantes, aunque a veces carecen de cohesión. Además, la historia tiende a caer en el melodrama, lo que le resta fuerza.
Es el tipo de película que se siente superficial pero intenta aparentar inteligencia. Sin embargo, Crowe está a punto de aportar su talento para mejorar la situación. Hay un pequeño consuelo para aquellos que, por alguna razón, sientan la necesidad de verla.
No rinde pleitesía a la saga original, pero al menos por un tiempo, se vuelve francamente divertida a pesar de su evidente falta de sentido y de contar con personajes poco desarrollados.
Original y deslumbrante terror a cielo abierto. A lo largo del metraje, Aster exhibe un control narrativo y atmosférico deslumbrante, frecuentemente basado en la frustración de nuestras expectativas.