Obra audaz y llena de pasión, que nos coloca en la perspectiva de quienes se ven forzados a matar por razones legales. En este aspecto, logra su objetivo, aunque eventualmente pierde fuerza.
La increíble historia de los Goonies iraníes presenta cierta tosquedad narrativa, pero esta se ve compensada por la energía y vitalidad que desprenden sus escenas.
En Hollywood, las historias sobre la propia industria son populares. Sin embargo, esta película no se destaca, ya que parece más un compendio de referencias a otras obras, la mayoría de las cuales son superiores.
Los villanos que buscan justicia y los experimentos inquietantes no logran elevar la película. Aunque logra superar a la anterior, sigue siendo demasiado larga y resulta tediosa.
Requiere la implicación del espectador y su disposición para dejarse llevar. Se verán recompensados con grandes dosis de riqueza alegórica, momentos de gran lirismo y una profunda humanidad.
Una historia fascinante y contundente. Johansson y Adam Driver retratan la disolución de una pareja con un excelente nivel de detalle, combinando de manera magistral la intensa carga emocional con un humor surrealista.
Avanza con soltura, consciente de su naturaleza efímera y ligera como un chicle, logrando entretener con sus ingeniosos gags y momentos visuales que nunca caen en la monotonía.
Cómo elegir un buen punto de partida y lograr una mala película acaba resultando intermitentemente pasable, aunque no lo suficiente para justificar el tiempo y dinero invertidos en él.
Una película tan desastrosa que su único atractivo es comentar sobre ella más tarde. Después de los primeros 30 minutos, es evidente que carece de cualquier contenido interesante.
En los momentos más destacados, la película aborda de manera sutil la noción de que las relaciones dentro del hogar son similares a las interacciones entre los actores en una producción cinematográfica.
Otra película olvidable de Woody Allen que presenta una serie de clichés característicos. Está afectada por chistes forzados que interrumpen un relato marcado por la melancolía y la oscuridad.