Una comedia violenta y derivativa, que cuenta con actuaciones destacadas de un dúo estelar que forma una divertida pareja dispareja. Sin embargo, en esencia, no es más que un extenso anuncio de Uber.
'The Magnificent Seven', la nueva cinta de Antoine Fuqua, carece de propuesta y funciona más como una simple puesta al día del original de los sesenta.
La trama exige una navaja de corte fino, pero por algun motivo inexplicable, Adam McKay se decide por un conjunto de crayolas de colores básicos, una colección de lugar comunes y un tono que roza con el regaño.
Un buen entretenimiento de fin de semana, una excelente película para verse en un camión y una magnífica opción para cuando la pasen en la tele y uno la deje de fondo mientras lava los platos.
Una oda a la sencillez. Algo tan simple como una sábana resulta emotivo y conmovedor. Un relato de fantasmas que con infinita elegancia reflexiona sobre el amor, el paso del tiempo y la eternidad. Absoluta maravilla.
La animación es excepcional y, junto con un excelente trabajo de las voces, logra crear personajes que muestran una gran química en las escenas de acción, las cuales están filmadas con precisión usando una cámara que aprovecha al máximo su virtualidad.
Posee grandes momentos visuales, sobre todo en las batallas, donde el director disfraza la violencia con inteligentes cortes de cámara y juegos de simetría así como referencias a la animación oriental.
Queda claro que a Unkrich no le interesa hacer folclorismo, lo suyo no sólo es el respeto y admiración a una cultura, sino una auténtica adopción de sus valores.
Aún con los defectos, el balance es positivo. La película es muy divertida, expande el universo de la marca, deja tranquilos a los fans (que no a los fanboys) y nos salva, aunque sea un poquito, del peor verano cinélo que hayamos vivido en años.
Riz Ahmed interpreta su personaje con una notable contención; obligado a comunicarse en silencio, logra transmitir emociones profundas con su mirada y una sonrisa nerviosa.
Pocas veces un director en su ópera prima es capaz de mostrar tal habilidad para el manejo de las atmósferas, la dirección de actores y el uso de los recursos cinematográcos como lo hace Ari Aster en Hereditary.