La elegancia visual, la impresionante dirección de actores y el tono personal del guion aseguran que, al llegar al cine de Hollywood, el director húngaro mantenga su pulso, intensidad y fuerza.
Esto es lo más cercano que Haneke ha hecho a una farsa. La estructura esquiva toda convención y explicación, y los personajes son constantemente privados de lo que desean. Su final es caótico, terrible y a la vez hermoso. Haneke se ríe, como buen monstruo.
Es gratificante ver a un director utilizar la edición fragmentada no como una limitación técnica, sino como una herramienta narrativa que involucra al público y genera atmósferas cautivadoras.
'Wildflower' se presenta como una película positiva, pero a diferencia de CODA, que ganó el Oscar a Mejor Película en 2022, ofrece una narrativa que es menos complaciente e inocente.
Sebastián Hofmann exhibe una notable precisión en la captura y edición de imágenes, logrando atmósferas inquietantes y oníricas que critican con agudeza la noción del éxito como el objetivo supremo en la vida.
No parece ir más allá de un típico drama familiar, pero conforme avanzan los primeros minutos, la película entrega varias sorpresas. (...) Se trata de un enorme homenaje a la figura del padre.
Filmada de forma rudimentaria, esta película no tiene un guión que logre hacer reír. Se siente más como un extenso y tedioso sketch que intenta ser cómico, pero rara vez lo logra.
Shyamalan se aparta del giro inesperado que solía ofrecer y también ignora la lógica y la razón, permitiendo que el fanatismo prevalezca. Esta decisión es realmente aterradora.