Cuesta definir a este largometraje con un género único. Va saltando de uno a otro hasta mutar en una cinta indeterminada, inesperada y ligeramente desconcertante.
Un aperitivo de cine libre, una película mínima pero empática, sensible y ágil, íntima y algo triste, viva y contradictoria... como cualquiera de nosotros.
Gay ha usado algunas réplicas de diálogo descacharrantes, ha enfrentado a caracteres diametralmente opuestos y, una vez más, ha metido el dedo en la llaga de las mezquindades y neurosis.
Esta película revanchista, de trama enrevesada y tono bufo cuyo ritmo va decayendo a lo largo de su metraje, podía haber llegado mucho más lejos a la hora de ajusticiar a aquéllos que trafican con las ilusiones ajenas.
Aina Clotet y Mar Coll demuestran con una divertida serie que educar a los hijos sin seguir el ejemplo de nuestros padres resulta más complicado que entender cómo ensamblar un mueble de Ikea.
La trama centrada en los personajes chinos resulta un tanto confusa, y a pesar de que el actor principal, Bernat Quintana, carece de carisma, logra mantener al espectador en suspense.
Gutiérrez no persigue el asombro, sino que se pega íntimamente a la piel de sus amados soldados, de una forma naturalista y poco enfática, dejando que fluyan sus diálogos y acciones de una manera auténtica, cercana y realista.
Este cineasta ha optado por un enfoque frío, sereno y elegante, lo que marca una narrativa que se desarrolla principalmente en una imponente vivienda con grandes ventanales.
Una película digna, ágil y entretenida que se convierte en un film eficaz de denuncia, además de ser un homenaje al valor de la amistad y la sororidad.
El segundo y estimulante largometraje de Cecilia Atán y Valeria Pivato se suma a la liga de títulos que cuestionan con vigor y riesgo esa felicidad intocable que parecía acarrear el hecho de ser madre.
Marta Nieto realiza su debut como directora en un emotivo y conmovedor largometraje, donde también interpreta el papel principal, explorando las complejidades emocionales de una madre de un niño trans.
Una conmovedora historia protagonizada por Laia Costa, Susi Sánchez y Ramón Barea, donde los dos últimos interpretan personajes llenos de secretos y mentiras que, inevitablemente, saldrán a la luz.
Juanma Bajo Ulloa vuelve a mostrar su capacidad para desafiar las convenciones con este audaz relato oscuro, que carece de diálogos y que genera reacciones extremas: es aclamado por algunos y rechazado por otros.
Tres capítulos le sirven a Fèlix Colomer para mostrar el lado más humano, luchador, luminoso y esperanzador de algo tan demoledor y cruel como la pandemia del Covid-19.
Es tan ágil como una novela del protagonista. Imposible no sucumbir tanto a la personalidad de ese trabajador hiperactivo y nocturno como a la descripción de un momento convulso y difícil de la historia reciente de su país.