Emocionante, divertida, intensa y repleta de sorpresas. Milott y Murnion han formado una sólida unión y demuestran aquí que pueden ofrecer tanto acción como comedia, como bien demostraron hace unos años en 'Cooties'.
Es una película cautivadora y provocadora, y ahí radica su éxito: me atrapó y me afectó. No tengo duda de que el público de cualquier década podría sentir lo mismo.
Una combinación irregular de redes sociales, metraje encontrado y presión social. Logra generar algunos momentos de miedo a pesar de su narrativa poco intrigante.
Es una película que puede interesarte si disfrutas del terror hillbilly o si te gusta coleccionar clichés del género. Si no es así, es mejor pasar de largo.
La dirección de Alderson no transmite creatividad alguna, lo que impacta negativamente en el resultado final. La banda sonora resulta igualmente poco memorable, dejando una sensación de decepción al finalizar la obra.