80 minutos de una adolescente que se desintegra a causa de la falta de cariño de su familia. Hermosamente producida e interpretada, pero no le encuentro ningún sentido.
Emocionante, divertida, intensa y repleta de sorpresas. Milott y Murnion han formado una sólida unión y demuestran aquí que pueden ofrecer tanto acción como comedia, como bien demostraron hace unos años en 'Cooties'.
Es una película cautivadora y provocadora, y ahí radica su éxito: me atrapó y me afectó. No tengo duda de que el público de cualquier década podría sentir lo mismo.
La película no resulta divertida, emocionante o interesante; tampoco provoca miedo ni se puede catalogar como un slasher. Es preferible elegir cualquier otra opción.
Una película muy bien hecha. Es espeluznante y horripilante en varios momentos, presenta una historia intrigante y se apoya en una base fascinante de cultura popular.
Una combinación irregular de redes sociales, metraje encontrado y presión social. Logra generar algunos momentos de miedo a pesar de su narrativa poco intrigante.