Spielberg es un maestro en la creación de momentos cinematográficos impactantes, donde la fuerza visual puede comunicar lo que un guion completo tardaría en expresar.
Rápida y emocionante, esta obra maestra de Hitchcock se caracteriza por su estilo retorcido, convirtiéndola en uno de los thrillers más eficaces y deleitosamente intensos que hayas visto.
El efecto resulta en ocasiones desconcertante, aunque siempre cautivador. Al final se entrelaza con una percepción única que confronta y acoge la locura.
Ofrece un nivel de entretenimiento considerable y algunas maniobras de distracción poco creíbles. Utiliza una variedad de recursos narrativos que resultan absurdos en muchas ocasiones.
Una película de acción feroz que destaca por su intensidad y emocionantes secuencias. Es grandiosa en su ejecución, ofreciendo una experiencia cinematográfica envolvente y entretenida.
A medida que los simios se acercan y los mutantes chillan, resulta complicado sentir empatía por alguno de los bandos en conflicto. Este aspecto termina siendo una gran decepción, considerando lo emocionante que fue la primera entrega.
David Lean logra un equilibrio efectivo al desarrollar personajes profundos gracias a un elenco talentoso, mientras que también sostiene el ritmo de esta larga película.
Neil Simon ofrece diálogos ingeniosos en su adaptación de su exitoso trabajo teatral, logrando que el aburrimiento no perturbe la singularidad de esta peculiar película.