El resultado es un film que sabe despojarse de su origen teatral, transformándose en un relato netamente cinematográfico, sin necesidad de abandonar, salvo fugaces instantes, ese entorno ambiental en el que quedan atrapados los personajes.
Con un relato de monumentalista, evoca la obra del cineasta polaco Andrzej Wajda, especialmente en sus comienzos, donde las cuestiones bélicas se entrelazan con profundas reflexiones morales.
El film refleja una sociedad en la que cerca del 50% de las personas elige someterse a las órdenes de un individuo xenófobo, racista y megalómano, respaldado por una gran riqueza.
Schipper, al capturar los eventos en tiempo real, introduce un aspecto intrigante al film al haber sido grabado en una sola toma. Sin embargo, estos recursos no aportan nada significativo. Si fueran más innovadores, el film podría haber tenido un mayor reconocimiento.
El film presenta una tentativa de replicar el estilo de Hollywood, aunque no logra alcanzarlo. Es francés, lo que se nota en sus escenarios, pero la falta de éxito en su propósito se hace evidente a lo largo de la historia.
El film ofrece una diversión al estilo de un Hollywood de años pasados. No se trata de cine de autor, pero logra ser un entretenimiento que cumple con su propósito.
El tema tenía el potencial para una sátira efectiva sobre el estereotipo del funcionario público, pero en 'No renuncio' se queda en una comedia superficial.
El autor inicia con un juego vibrante, aunque se torna un poco repetitivo en la parte final de la película. Al final, decide dejar de lado las propuestas desafiantes y opta por dejar todo en su lugar, un sitio que podría no ser el más adecuado.
Típico producto de riguroso cine de consumo que la industria hollywoodiana coloca en manos del uruguayo Fede Álvarez, creando una producción estereotipada.
A no ser por su extensión, 'Fragmentado' posee todas las características de un “thriller” televisivo de hace más de medio siglo. La cinematografía estadounidense se apoya cada día más en el cine chatarra.
El comienzo de la película recuerda a los estilos de Hitchcock y Polanski, pero su desenlace no logra ofrecer un cierre satisfactorio. La trama, aunque familiar, tenía el potencial de ser más impactante.
Envolvente y repleta de renovación visual y narrativa, esta obra cautiva incluso en sus momentos de letargo, ofreciendo un vibrante ejemplo de violencia que se eleva gracias al uso del lenguaje icónico y la creatividad de un gran narrador.