Film sumamente disfrutable, posee una banda sonora con amplia presencia de música de época, sin alcanzar ese impacto con que Allen moldea su cine desde el pentagrama.
Desconcertante en sus inicios, curiosamente atractiva cuando se muestra errática, casi genial al repensarla luego de haberla visto: 'Suburbicon', “otra tragedia americana”.
Otro film enaltecedor del “self made man” norteamericano, forjándose gracias a sus iniciativas individualistas. Y aquí surge el film propagandístico de unos EE.UU. ofreciendo múltiples posibilidades a quienes se pliegan al “american way of life”.
Esta es una producción del imperio Disney y responde muy precisamente a las coordenadas melosas y visualmente impactantes que caracterizan a sus productos más recientes.
Un título donde el humor sutilmente bordado, característico en los Coen, es suplantado por la humorada más directa que, contrariamente a lo que cabría esperar, no amplia su público a causa de la forma cuasi esotérica con que se aborda un asunto de raíz popular.
El Hollywood de "buenos y malos" se presenta con fuerza, y fiel a sus códigos no escritos, proclama el triunfo irreversible de los nobles ideales y la bondad frente al Ku-Klux-Klan y otras manifestaciones siniestras.
La “línea argumental” es casi inexistente, el agolpamiento de fragmentos deja un cine agotador, lento, en tanto el humor y el drama son forzados, con escasos momentos de efectividad en las casi tres horas de confusa película.
Una biografía construida sobre los patrones habituales en los “biopic” televisivos. Es una combinación funcional, aunque poco creativa, de espectáculo y una síntesis psicológica de personajes que están elaborados de manera esquemática.
Es lo más parecido a un telefilm, en cuanto al diseño esquemático e inamovible de acartonados personajes, a su inexistente espesor psicológico y una actuación paupérríma, carente de emoción.
La realización de von Trotta se presenta como una obra poco efectiva, con momentos interesantes relacionados con hechos y situaciones provocadas por una personalidad cautivadora, que, sin embargo, se desvincula de lo que el guión ofrece.
Singer dirige con un estilo impersonal, característico de aquellos realizadores que se encuentran al servicio de un cine industrializado, en esta ocasión con un enfoque que recuerda a la ligereza del "biopic" televisivo. Es una película que solo atraerá a los incondicionales de Mercury y Queen.
Inteligente y creativo juego donde el desleído límite entre invención y realidad, no siempre en los hechos sino en su significación, alcanza una dimensión inédita en el cine nacional y escasa en el panorama internacional.