El romance entre Arielle y Brian carece de credibilidad. Es evidente por qué a él le atrae ella, pero resulta confuso qué puede encontrar ella en un chico tan ingenuo a quien trata como si fuera un niño.
Una intrigante creadora y un enredado triángulo amoroso son el eje de esta comedia universitaria, que lucha por encontrar el equilibrio entre la autenticidad y lo absurdo.
Los Wolff ofrecen una gran actuación. Singer brilla en su papel, pero el guion la lleva a situaciones que resultan incomprensibles tanto para ella como para la película.
La película es extremadamente vulgar, similar a la joyería de mala calidad. Sin embargo, hay que destacar que Aniston realmente brilla en su actuación.
Un análisis del personaje que resulta distante y poco profundo. La película se siente tan alejada de su protagonista que parece estar vigilándolo a través de cámaras de seguridad.
Es más que una simple acusación a un individuo. Orner también examina a la comunidad que respaldó a un maltratador durante cuatro décadas. La estructura de su documental permite que, si se cree en lo que se muestra, se comprenda por qué sus seguidores se mantenían a su lado.
Un thriller inquietante que explora la entrega del control, tanto hacia los demás como hacia uno mismo. Wigon muestra un profundo entendimiento de este tema, y su confianza actúa como un elemento clave en el éxito de la película.
La habilidad de Leigh para encontrar valor en lo desagradable radica en su profunda curiosidad por los miserables y las trampas que ellos mismos y otros se imponen.